El Tribunal sobre crímenes coloniales en Puerto Rico

Berta Joubert-Ceci

De la charla en la conferencia Unidad para el Socialismo y la Revolución, convocada por la publicación Struggle – La Lucha, en Los Ángeles el 16 de marzo de 2019. Berta Joubert-Ceci es la iniciadora del Tribunal Internacional sobre Crímenes Coloniales de los Estados Unidos contra Puerto Rico — PuertoRicoTribunal.org.

El pasado mes de octubre se reunió en la ciudad de Nueva York el Tribunal Internacional sobre Crímenes Coloniales de los Estados Unidos contra Puerto Rico. Decenas de testimonios resumieron algunos de los crímenes cometidos contra mi pueblo desde 1898.

Pero todos estos crímenes fueron solo manifestaciones del crimen más grande, el colonialismo.

Por ejemplo:

Los crímenes contra el medio ambiente que hoy se están intensificando, crímenes que han quitado la salud y la vida de cientos de personas boricuas a través de la contaminación militar y la contaminación industrial. Hoy particularmente, uno contra el que se está luchando fuertemente es la contaminación por la corporación estadounidense AES. AES quema carbón traído de Colombia y vierte las cenizas tóxicas en varios lugares de la isla. Estas cenizas se filtran a través de los acuíferos que proporcionan agua potable a lxs residentes de esas áreas. Se extienden a través del viento; contaminan el suelo donde se cultivan vegetales.

Los crímenes contra nuestra cultura, nuestra lengua, nuestra propia historia. Su conocimiento ha sido negado, ha sido suprimido. Nuestros héroes independentistas han sido borrados de la historia que se enseña en la escuela. Nuestrxs hijos aprenden sobre Lincoln y Washington, pero no nuestro Betances o De Hostos. El intento es quitarnos el orgullo nacional, hacernos dóciles sujetos coloniales.

Delitos contra nuestra educación, que ahora serán denegados a lxs boricuas más pobres con el cierre de cientos de escuelas y la privatización del resto en manos de empresas mayormente estadounidenses. Incluso hay un esfuerzo por destruir nuestra universidad pública nacional, la Universidad de Puerto Rico.

Delitos contra cualquier posibilidad de desarrollar la infraestructura del archipiélago y una economía y agricultura sostenibles. De esa manera, las corporaciones estadounidenses tienen una fuente confiable de ganancias. ¡Una colonia existe para enriquecer a su amo y no al revés!

Hubo testimonios de control de la población, de la militarización para servir a los intereses de los Estados Unidos.

Y de la represión política del movimiento independentista que comenzó el mismo día en que Estados Unidos invadió y solo ha crecido hasta hoy pero de manera más sofisticada.

El jurado deliberó durante 2 horas y emitió el veredicto: declaró al gobierno de los Estados Unidos culpable de crímenes contra la humanidad y exigió que:

  1. El gobierno de los Estados Unidos reconozca y se disculpe por los delitos antes mencionados contra el pueblo de Puerto Rico

  2. Los Estados Unidos entreguen toda propiedad y poder tomados por la fuerza del pueblo puertorriqueño
  3. Los Estados Unidos paguen indemnización a las víctimas del crimen de colonialismo.

Pero esta indemnización solo es posible si las personas, como usted, las personas en los Estados Unidos y en todo el mundo ejercen presión. El Tribunal no fue solo un día de testimonios. Es un proceso continuo hasta que el pueblo boricua sea libre.

Les insto a seguir y comunicarse con el Tribunal en su página web PuertoRicoTribunal.org y en Facebook. ¡Juntas y juntos, podemos lograrlo!

Me gustaría terminar colocando la lucha por la independencia boricua en un contexto más global.

Puerto Rico siempre ha sido utilizado como laboratorio por los EUA. En Vieques, la Marina estadounidense practicó ejercicios militares para invadir otros países como Granada y Panamá. Probó armas utilizadas en sus guerras criminales contra Irak. Lxs puertorriqueñxs han sido utilizados como conejillos de Indias para las pruebas de medicamentos que benefician a las compañías farmacéuticas de los Estados Unidos.

Ahora es un nuevo tipo de experimento de laboratorio: un nuevo tipo de dictadura y modelo económico.

Ahora que el capitalismo está en agonía, está tratando de sobrevivir a toda costa. Retomando las ganancias obtenidas por la clase obrera en todo el mundo e intensificando las divisiones y el odio. Imponiendo sus programas de austeridad neoliberal más criminales. Y esto no solo es Trump. Es un intento desesperado de la burguesía por mantener vivo su sistema, usar cualquier cosa y no detenerse ante nada. Intentar destruir países que han intentado un cierto grado de autonomía y distancia del imperialismo estadounidense.

Aquí es donde Puerto Rico encaja con los nuevos objetivos de Estados Unidos. ¿Qué mejor lugar para esto que una colonia que no tiene absolutamente ninguna soberanía? Una Junta de Control Fiscal corrupta se impuso en Puerto Rico hace dos años. Se presentó como una forma de resolver la bancarrota en la que Estados Unidos sumergió el archipiélago con una deuda de $ 74 mil millones. En cambio, su función real ha sido reestructurar el país para servir mejor a los intereses de Wall Street.

Es por eso que el pueblo puertorriqueño ahora está exigiendo el fin de la Junta de Control Fiscal y la Ley PROMESA, la que bajo el ex presidente Obama impuso la JCF.

Pero el pueblo boricua no puede hacerlo solo. Nosotrxs, en este país en particular, tenemos que estar activamente en solidaridad con ese pueblo. Requiere una lucha global. En este mundo globalizado, ningún país puede luchar solo, y particularmente cuando la mayoría de los ataques emanan de este Estados Unidos criminal, racista y terrorista.

¡Viva la solidaridad internacional! ¡Libertad para Puerto Rico ya!