35,000 maestrx de Los Ángeles iniciaron la huelga de enero

20 Diciembre – Después de veinte meses de negociaciones con Unified School District (LAUSD) de Los Ángeles y sin haber tenido un contrato por todo un año, 35,000 miembros del United Teachers Los Angeles (UTLA) han fijado el día del 10 de enero para comenzar una huelga. Un fuerte apoyo comunitario y sindical se está movilizando para las y los maestros.

LAUSD es el segundo distrito más grande de todo el país.  No a habido una huelga desde 1989.

En la votación por la huelga sindical, participó el 83 por ciento de lxs miembros con el 97 por ciento votando a favor. Trescientos sindicatos en el  County Federation of Labor han votado para apoyarla y LASchoolReport.com anunció que la California School Employees Association – que también representa a  lxs trabajadores de LAUSD – ha reafirmado su derecho a realizar una huelga de solidaridad.

El 15 de diciembre, un mitin y marcha masiva en el centro de Los Ángeles — con una participación estimada de 50,000 personas – ilustró firmemente la determinación y el apoyo de lxs miembros del sindicato. Miles con camisas rojas golpeando tambores serpentearon por las calles. Consignas como “UT L A!” “¡Poder sindical!” y “¡Beutner, Beutner, no te puedes esconder! ¡Podemos ver tu lado codicioso!” Retumbaban por las paredes del centro de negocios de la ciudad.

¿Quién es Austin Beutner?

La cara de la intransigencia de LAUSD en la negociación es el nuevo superintendente de escuelas Austin Beutner. Su nombramiento a esa posición en mayo de 2018 despertó una protesta por parte de educadores, trabajadorxs y padres. Su nombramiento se hizo con el apoyo del desarrollador billonario de Los Ángeles Eli Broad, el multimillonario de Netflix Reed Hastings, la Fundación Walton y otros quienes han estado propulsando y financiando la campaña nacional para convertir en chárter y privatizar las escuelas públicas.

Beutner es un ex-banquero de inversión con la reputación de romper compañías y vender las partes divididas. El trabajó en Rusia ayudando a vender las propiedades socializadas de lxs trabajadorxs de la ex Unión Soviética. El también fue el editor de Los Angeles Times hasta que fue despedido en 2015. El planea dividir el LAUSD en 32 “redes de vecindarios”. Según la página web del UTLA, en julio aparentemente, él le dijo a un grupo  de partidarios corporativos que el distrito escolar podría “no existir más” en 2021.

Con la adición de Beutner como  superintendente, la Junta Escolar de Los Ángeles está dominada por  fuerzas privatizadoras y pro chárter. Lxs miembros de UTLA saben que están peleando no sólo por salarios y condiciones de trabajo justas, sino que también por la supervivencia de un sistema de escuelas públicas que atiende a 90 por ciento de estudiantes de color y 85 por ciento con ingresos bajos.

¡El dinero existe!

Según LAUSD no hay suficiente en el presupuesto para cumplir con las demandas del sindicato por un 6,5 por ciento de aumento en salario, aulas más pequeñas, más enfermeras, consejeros de salud mental y más suministros escolares. Lxs negociadores de UTLA apuntan al fondo de reserva de $1,7 mil millones del distrito, que sería más que suficiente para hacer todas las mejoras que lxs educadores dicen que son necesarias.

 

La afirmación de que el distrito está legalmente obligado por el estado de California a guardar la reserva para “uso de emergencia solamente” es un truco. El estado de California sólo requiere que el 1 por ciento del propuesto del distrito se ponga en reserva, pero la reserva de $1,7 mil millones es el 26 por ciento del presupuesto de LAUSD.

Las condiciones de las aulas ya han llegado al punto donde cualquier observador objetivo reconocería como una situación de emergencia, con algunas clases teniendo 45 o más estudiantes, las escuelas no tienen ni lo básico de mantenimiento y casi nunca hay enfermeras disponibles para estudiantes enfermxs o heridxs. Muchas veces no hay ni papel disponible. LAUSD afirma que a lxs maestrxs no les importan sus estudiantes, pero regularmente lxs maestrxs gastan  $500 anualmente de sus propios bolsillos para suministros.

El empuje por escuelas Chárter: racista y discriminatorio

Los Ángeles ya tiene el número más grande de escuelas chárter en el país: 279 desde la última cuenta. Las escuelas chárter casi nunca tienen sindicato. El número de miembros de UTLA ha bajado por casi  10,000 miembros en años recientes porque cortan los fondos para escuelas públicas cuando éstas pierden estudiantes.

El empuje para la creación de escuelas chárter y la privatización es una campaña racista y discriminatoria. Los efectos positivos de la lucha masiva y las victorias para desagregar las escuelas públicas  en décadas anteriores están siendo desintegradas. Las escuelas chárter pueden rechazar cualquier estudiante sin la debida supervisión. A medida que las familias con más recursos transfieren a sus hijxs a escuelas chárter, las escuelas públicas pierden estudiantes y maestrxs. Lxs estudiantes que quedan en las escuelas publicas  a menudo son de bajos ingresos, lxs que luchan con discapacidades del desarrollo y, en general, son desproporcionadamente estudiantes de color.

En una reciente entrevista en  Jacobinmag.com, la secretaria de UTLA Arlene Inouye, explica por qué el empuje de las chárter ha hecho un impacto tan grande: “Esto es como una forma de segregación  … las escuelas chárter casi siempre tienen más recursos, no se requieren las mismas normas, pueden elegir los estudiantes que quieren, dejando a los estudiantes que necesitan más servicios en las escuelas públicas. …  La privatización sirve los intereses corporativos y se trata de control. Dado los años de ataques a escuelas públicas, es comprensible por qué algunos padres están buscando el modelo de chárter”.

La explotación de lxs trabajadores no desaparece en las escuelas chárter, como sus defensores pueden hacernos creer. Si hay un algo positivo – es que ahora la UTLA representa  más de 1,000 trabajadorxs de la educación en escuelas chárter quienes anunciaron su solidaridad total con la lucha de lxs trabajadores de las escuelas públicas. Como los sindicatos que representan educadores en otros sistemas de escuelas públicas por todo el país, la UTLA  también continúa organizando a lxs trabajadores de las escuelas chárter.

Una serie histórica de huelgas de maestrxs  empezó en 2018 en West Virginia y luego se extendió a Kentucky, Oklahoma, Arizona y Colorado. De los cinco, sólo Colorado no es un estado de “right-to-work” (¡por menos!) donde el derecho a organizar de lxs trabajadores es legalmente  obstruido. Todas esas luchas electrizantes ganaron victorias al menos parcialmente, y cuando se creía sería improbable. También expusieron la gran disminución de los niveles de vida y las condiciones de clase en las escuelas públicas a nivel nacional.

La UTLA dice que esas huelgas han fortalecido el valor y la determinación de sus 35.000 miembros. El apoyo de la comunidad también ha crecido. Si el impulso actual para una victoria de la UTLA es un índice, 2019 puede que sea un año de victorias para maestrxs y para trabajadorxs en general. ¡Apoyemos las escuelas públicas y lxs miembros de la UTLA!