La injerencia de Estados Unidos y la construcción de una falsa imagen sobre la sociedad cubana

Las mujeres afrocubanas denunciaron el respaldo extranjero, como la financiación de la NED, de las protestas del 15 de noviembre durante la rueda de prensa del líder opositor Yunior García. Foto: Manolo De Los Santos

El senador estadounidense Marco Rubio (R-FL) parece estar obsesionado con Cuba. Cada cierto tiempo, aparece en las redes sociales o hace comentarios a la prensa sobre sus deseos de derrotar a la Revolución Cubana. En los últimos meses, Rubio ha jugado un rol clave definiendo el ritmo que deben seguir las expresiones de apoyo a las protestas anti-gubernamentales en Cuba. El 23 de septiembre de 2021, por ejemplo, Rubio tuiteó “El valiente pueblo de Cuba perdió el miedo a protestar contra la dictadura que le oprime. Holguín levanta su voz contra la tiranía”. Rubio incluyó en su tuit un artículo sobre Holguín, la ciudad cubana donde “un grupo de ciudadanos cubanos” planeaba realizar, el 20 de noviembre, una “marcha contra la violencia”. Este artículo aparecía publicado en el Diario de Cuba, un portal de noticias con sede en Miami, Florida, que recibió – desde 2016 hasta 2019 – un financiamiento importante de la Fundación Nacional para la Democracia (National Endowment for Democracy – NED), una organización independiente sin fines de lucro que es financiada, en gran parte, por “el Congreso de Estados Unidos”.

Un rápido estudio del portal de Diario de Cuba revela que publica regularmente noticias relacionadas con las opiniones de Marco Rubio contra el Gobierno cubano. Según el artículo compartido por Rubio sobre la marcha del 20 de noviembre, la iniciativa estaría promovida por un grupo llamado Archipiélago, que se propone organizar protestas pacíficas en toda Cuba. Rubio manifestó su apoyo a la marcha y el 29 de septiembre tuiteó una solicitud de permiso de los ciudadanos de Guantánamo para celebrar una marcha el 20 de noviembre. En este tuit compartió un artículo del portal CiberCuba, que es manejado desde Florida y España. Hay varios portales de noticias que brindan información sobre Cuba y que son financiados por el Gobierno de Estados Unidos y por fundaciones como Open Society y NED, incluyendo ADN Cuba, Cubanos por el Mundo, Cubita NOW, CubaNet, El Estornudo, Periodismo de Barrio, Tremenda Nota, El Toque, y YucaByte.

Muchos de estos sitios – financiados por el Gobierno estadounidense y por políticos como Rubio – dirigen la propaganda de apoyo a la organización de más protestas en Cuba. El 5 de octubre, la administración estadounidense del presidente Joe Biden también manifestó su apoyo a esta agenda. Brian Nichols, quien es el secretario de Estado adjunto para el hemisferio occidental, tuiteó: “La lucha por la libertad de prensa continúa en Cuba”. Al mismo tiempo, durante un evento organizado por el Instituto de las Américas Georgetown, Juan González, director general para el hemisferio occidental del Consejo de Seguridad Nacional, criticó al Gobierno cubano por arrestar artistas y manifestantes. “Cuando encarcelas artistas por cantar y pedir libertad, algo anda mal” dijo.

15 de noviembre

El 9 de octubre, la Embajada estadounidense en La Habana emitió un comunicado criticando la decisión del Gobierno cubano de “realizar ejercicios militares a lo largo del país el 18 y 19 de noviembre, terminando el 20 de noviembre con el Día de la Defensa Nacional”, calificándolo como “un intento descarado de intimidar a los cubanos”. El Gobierno cubano realiza estos ejercicios de forma regular para mantener preparados a sus once millones de ciudadanos y ciudadanas ante múltiples escenarios, que van desde una posible invasión estadounidense, hasta desastres naturales. Normalmente participan militares, fuerzas civiles de defensa y población en general.

Para contrarrestar este anuncio, Archipiélago publicó en su Facebook que la marcha había sido movida del 20 al 15 de noviembre, el mismo día que se espera que las autoridades cubanas abran sus fronteras para el turismo. Mientras tanto, en Estados Unidos, varios funcionarios públicos y personajes con cargos electos expresaron su apoyo a lo que ahora se llama la marcha del 15N.

La primera oleada de apoyo provino de los personajes con cargos sujetos a elección – la mayor parte descendientes de cubanos exiliados – que se han comprometido públicamente a derrotar la Revolución Cubana. El 10 de octubre, María Elvira Salazar, congresista de Florida, manifestó su apoyo a la marcha del 15N. La administración de Biden, dijo en un programa de noticias de la televisión de Miami, debe proporcionar, clandestinamente, acceso a internet para los manifestantes cubanos. Dos días después, el 12 de octubre, el senador Rubio criticó al Gobierno Cubano por censurar las noticias sobre la marcha, mientras que el 15 de octubre Carlos Giménez, también congresista de Florida (y cuyos padres fueron terratenientes en Cuba antes del ’59) también tuiteó en apoyo a la misma. Giménez adjuntó a su tuit un artículo de The Hill que se refería al 15N como una “protesta por las libertades civiles”. El otro senador de Florida, Rick Scott, se unió a Rubio tuiteando que el Gobierno estadounidense “no puede quedarse al margen de la lucha por la libertad en Cuba”. Scott introdujo un proyecto de ley en el Senado para aumentar las sanciones económicas contra Cuba. Mientras tanto, el Gobierno Cubano denegó el permiso a Archipiélago para realizar la marcha el 15 de noviembre.

Muy poco tiempo después, el 16 de octubre, el Departamento de Estado de EE. UU. publicó un comunicado que condena la decisión del Gobierno cubano de “negar el permiso para protestas pacíficas”. Ned Price, vocero del Departamento de Estado, tuiteó el 16 de octubre sobre el apoyo estadounidense a la “reunión pacífica” del pueblo cubano, siendo retuiteado el mismo día por la Embajada estadounidense en La Habana. El 17 de octubre, Nichols también tuiteó sobre la negación cubana del permiso para la protesta del 15N. Esto fue retuiteado por la Embajada estadounidense en La Habana y por Bradley Freden, el representante permanente interino de EE. UU. ante la Organización de Estados Americanos.

El 20 de octubre, Nichols compartió un informe de Human Rights Watch sobre las protestas de julio en Cuba criticando, una vez más, al Gobierno cubano por impedir marchas pacíficas. Dos días después, el 22 de octubre, Gonzales advirtió que los Estados Unidos tendrían que tomar medidas si Cuba no permite que se realice la marcha del 15N.

La atmósfera está tensa. El Gobierno estadounidense y la derecha cubana – a través de sus representantes en el Congreso estadounidense – están intentando aplanar terreno para los eventos de mediados de noviembre en Cuba. Van a aumentar la presión para derrocar al Gobierno.

Organizar un accidente

En abril de 2021, el Archivo de Seguridad Nacional desclasificó los documentos más secretos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) sobre Cuba. Estos documentos revelan que en julio de 1960, el Gobierno estadounidense planeó asesinar a Raúl Castro pagándole a un piloto de Cubana de Aviación para estrellar su avión. Funcionarios de alto nivel de la CIA, que formaban parte de la agencia en ese momento, (el ex subdirector de planificación, Tracy Barnes, el ex jefe de la División del hemisferio occidental, J.C. King y un ex agente en Cuba, William J. Murray) trabajaron con un piloto cubano (José Raul Martínez) para organizar un “accidente fatal” que pudiese acabar con la vida de Raúl Castro. El piloto, sin embargo, nunca encontró la “oportunidad” de llevar a cabo el accidente.

El atentado contra la vida de Raúl Castro es uno de los muchos proyectos de los Estados Unidos para derrocar a la Revolución Cubana, incluyendo 638 atentados fallidos para asesinar a Fidel Castro y la invasión de bahía de Cochinos en 1961.

La lectura de los documentos de la CIA desde 1960 en adelante, muchos de los cuales están disponibles en su sala de lectura, muestra cuán repetitivos – y sin embargo peligrosos – han sido los intentos de Estados Unidos para derrocar a la Revolución Cubana. La preparación del 15N lleva todos los componentes de esta historia, un macabro complot preparado y ejecutado por Washington y Miami.

Este artículo fue producido para Globetrotter.

Manolo De Los Santos es investigador y activista político. Durante 10 años, trabajó en la organización de programas de solidaridad y educación para desafiar el régimen de sanciones y bloqueos ilegales de Estados Unidos. Con residencia en Cuba desde hace muchos años, Manolo ha trabajado hacia la construcción de redes internacionales de movimientos y organizaciones populares. En 2018, se convirtió en el director fundador del People’s Forum en la ciudad de Nueva York, una incubadora de movimientos para que las comunidades de la clase trabajadora construyan la unidad a través de las líneas históricas de división en el país y en el extranjero. También colabora como investigador con el Instituto Tricontinental de Investigación Social y es miembro de Globetrotter/Peoples Dispatch. Es co-editor de Comrade of the Revolution, disponible en 1804 Books y LeftWord Books.

Vijay Prashad es un historiador, editor y periodista indio. Es miembro de la redacción y corresponsal en jefe de Globetrotter. Es editor en jefe de LeftWord Books y el director del Instituto Tricontinental de Investigación Social . También es miembro senior no-residente del Instituto Chongyang de Estudios Financieros, de la Universidad Renmin de China. Ha escrito más de 20 libros, entre ellos The Darker Nations, The Poorer Nations y Washington Bullets, con una introducción de Evo Morales Ayma. Es co-editor de Comrade of the Revolution, disponible en 1804 Books y LeftWord Books.