Resonancia del Show de Medio tiempo de Benito

Bad Bunny
El fenómeno boricua, Conejo Malo o Bad Bunny, hizo historia con el primer espectáculo de medio tiempo del Super Bowl casi completamente en español.

El domingo pasado millones de espectadores alrededor del mundo pudieron presenciar en las pantallas de sus televisores un hecho único: la participación del Conejo Malo, Bad Bunny en el espectáculo del medio tiempo del Súper Tazón del fútbol estadounidense.

¿Por qué es significativo esto?

En Estados Unidos se está viviendo un clima extremadamente peligroso de odio en contra de las y los inmigrantes que proceden de Latinoamérica, del Caribe, de África y de Asia. Personas que hablan sus idiomas maternos y no tienen el pelo rubio pero que aunque trabajen y colaboren en la economía gringa, están bajo ataque constante por agentes del Departamento de Inmigración que más bien constituyen pandillas criminales y paramilitares, avaladas por el gobierno.

En medio de estas agresiones que surgen desde la misma Casa Blanca, un joven puertorriqueño se atrevió a desafiar ese estado. No sólo procedía de una colonia abusada por el imperialismo yanki, sino que escupió en su misma cara la noción del English Only, haciendo que todo su programa menos una canción en inglés de Lady Gaga, fuera completamente en español.

Pero el desafío de Benito Antonio Martínez Ocasio, Bad Bunny, fue mucho más allá. Cuando en ese clima de odio se intenta criminalizar a la comunidad LGBTQ, Benito invita al Ricky Martin, un famoso cantante boricua abiertamente homosexual, para que cante “Lo que le pasó a Hawaii,” una de las canciones más políticas de su álbum “Debí Tirar más Fotos.” Una canción que detalla las imposiciones de los intereses extranjeros, principalmente gringos, en Puerto Rico que han logrado hasta leyes para favorecer extranjeros millonarios que compran nuestras mejores tierras, nos quitan el acceso a nuestras playas, dejándonos como Hawaii, sin nada más de lo que llevamos encima, echándonos de nuestra patria.

Todo el espectáculo estuvo lleno de simbolismo. Pero sin tocar todos los detalles, sí hay uno que por la relevancia estos días, hay que mencionar. Y es el de la energía eléctrica. En esa semana del Súper Bowl, también se celebraba en Puerto Rico la Semana de los Celadores de la Energía. Miles de celadores fueron removidos de sus puestos cuando el gobierno decidió privatizar la energía y contratar a la mafiosa compañía Luma Energy de capital canadiense y estadounidense. Desde entonces, nuestro pueblo está sufriendo de apagones constantes por el deficiente desempeño de esta compañía. Así que cuando Benito cantó “El Apagón” y se subió a uno de los postes de luz, no sólo recordaba el apagón que duró meses luego del Huracán María, sino el gran crimen que constituye la privatización de este servicio básico.

Al final de esos 13 minutos del espectáculo que fue como una condensación de la realidad puertorriqueña, se despide con un desfile de banderas de toda nuestra América, dando al traste el uso de América como nombre de Estados Unidos, recalcando que América son todos nuestros países que constituyen el Continente Americano.

El espectáculo no fue solo Puerto Rico, fue latinoamericano, con valores de humanidad, solidaridad y mucho amor en medio del existente ambiente de odio supremacista y de fascismo. Prevaleció la esperanza y el poder de la lucha.

Desde Puerto Rico, para Radio Clarín de Colombia, les habló, Berta Joubet-Ceci


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