El movimiento por Bernie Sanders: ¿De qué lado estás?

Por qué socialistas revolucionarios convocan a un apoyo crítico

8 de febrero de 2020 

No tenemos ninguna expectativa hacia el partido Demócrata. Es un partido guerrerista de multimillonarios y banqueros. Cualquier noción de que el Partido Demócrata represente a la clase trabajadora es una farsa. En su esencia, sigue siendo una institución neoliberal empeñada en preservar el dominio capitalista.

Guerras imperialistas destructivas han sido libradas bajo las administraciones del Partido Demócrata; los derechos de los trabajadores y beneficios para los pobres han sido despojados por cada administración, independientemente del partido. Lo que sí es constante, independientemente de qué partido gane, es el sistema de capitalismo e imperialismo que es el origen de tanta miseria humana.

Entonces, ¿por qué convocamos a un apoyo crítico al movimiento Sanders?

Bernie Sanders como candidato no es la cuestión crucial. Lo que sí es crítico es la lucha que su campaña ha despertado contra el sistema del Partido Demócrata. Una lucha que ha causado miedo en la clase dominante.

Esta campaña es un movimiento de la clase trabajadora, principalmente de jóvenes y cada vez más de los oprimidos, que desconfían profundamente del sistema de ambos partidos. Es un movimiento alimentado por la creciente ira contra el gobierno de los multimillonarios y la  creciente brecha entre ricos y pobres que ha dejado a tantos trabajadores empobrecidos.

El hecho de que la clase dominante esté tan preocupada y tan frenética por parar este movimiento, indica claramente su propio temor de que el movimiento, galvanizado en torno al cuidado médico,  la educación gratuita, la contención de la crisis climática, etc., bien podría perder el control. Lo que significa que podría abandonar la apretada camisa de fuerza del Partido Demócrata.

Los ataques cada vez más virulentos contra Bernie Sanders han ido ganando fuerza desde que se hizo evidente que la campaña de Sanders podría ganar las primarias. Por supuesto, habrá millones de trucos desde ahora hasta la Convención Demócrata en julio, y hay una gran probabilidad que haya robo de las elecciones.

La debacle del Caucus de Iowa fue un recordatorio repugnante de que las fuerzas detrás de la cortina mueven los hilos. Que hicieran tanto para destruir el Caucus de Iowa en un intento por frenar la campaña de Sanders, demuestra su verdadero desprecio por su susodicha democracia.

Multimillonarios rechazan hasta pequeñas reformas — su respuesta es la guerra imperialista

La clase de multimillonarios y banqueros no está inclinada en este punto para dar mucho en forma de concesiones, ya sea para proporcionar servicios de salud, educación, frenar a los propietarios depredadores o aumentar el salario mínimo — ni mucho menos detener el terror policial y el sistema supremacista blanco que lo impulsa, cerrar los centros de detención de inmigrantes, respetar los derechos de indígenas, dar justicia a la mujer, a los géneros oprimidos y la comunidad LGBTQ2S o salvar el planeta.

El capitalismo como sistema está en crisis y por esto se le hace más y más difícil satisfacer las necesidades de las mases. No solo se ha ampliado la brecha entre ricos y pobres, sino que la próxima generación enfrenta la amenaza de un colapso planetario.

Lo que mueve a los capitalistas es la guerra imperialista en todas sus formas, ya sea por intervención directa o por sanciones. Los demócratas y los republicanos están unidos en los ataques imperialistas contra Venezuela, Cuba, Irán, Palestina, Corea, Zimbabue, China y otros países.

La importancia del movimiento

¿Llevaría Sanders esto a la conclusión lógica, o sea, abiertamente romper con el Partido Demócrata? Si bien es poco probable según sus propias palabras, sigue siendo una pregunta importante. Sin embargo, lo que hacen sus seguidores es aún más crítico.

Es el movimiento lo que nos interesa, y el potencial de una lucha más grande para empujar a la clase trabajadora hacia una dirección independiente en su propio nombre.

Muchos de nosotros en Struggle-La Lucha estuvimos muy activos en la organización y promoción de la “Marcha del Millón de Trabajadores” (17 de octubre de 2004), que fue fundada y dirigida por sindicalistas negros que convocaron a la marcha nacional en gran parte con el objetivo de desarrollar un movimiento independiente de trabajadores que se liberara de las cadenas del Partido Demócrata.

¿No deberíamos los socialistas y comunistas revolucionarios estar en el movimiento Sanders, especialmente si toma un giro crítico, para que podamos agitar, educar y explicar cuál podría ser el próximo paso?

Referéndum entre capitalismo y socialismo

Tanto antes de la convención demócrata — pero también, si por alguna razón imprevista Sanders gana la nominación — lo que de hecho tendrá lugar es un referéndum entre capitalismo y socialismo.

No importa tanto si Bernie Sanders es o no un verdadero socialista o un “demócrata del ‘New Deal’”: el socialismo es cómo el establecimiento burgués de ambos partidos define el tema. Trump ya está definiendo esto, al igual que muchos en el sistema del Partido Demócrata.

Llamado a revolucionarios disgustados con las elecciones burguesas

El sistema electoral de los EUA es totalmente antidemocrático. Solo fijémonos en quien puede y no puede votar y cuantas veces las elecciones han sido manipuladas, robadas, subvertidas o compradas en interés de la clase dominante. Se podría hacer un buen contraste entre el sistema electoral cubano y el estadounidense en una discusión sobre cuál es más democrático.

Adicionalmente, el sistema electoral como está constituido en los EUA no cubre a la policía ni al ejército que no son elegidos, pero sus actos pueden ser una cuestión de vida o muerte. Tampoco son elegidos nuestros patronos, que ejercen el poder diario en nuestras vidas.

Sin embargo, fue el arquitecto de la revolución Bolchevique, V.I. Lenin, quien abogó por que los revolucionarios participaran en la política parlamentaria, no como un fin sino como un medio.

Las elecciones son un barómetro de la lucha, pero aún más importante en este caso, son donde se está llevando a cabo la lucha de un gran sector de la clase trabajadora.

¿Por qué es así? Muchos de nosotros tenemos un historial dentro del movimiento sindical y obrero.

Cualquier trabajador con experiencia o representante sindical dirá que la mayoría de los trabajadores no quiere irse en huelga. ¿Por qué lo harían? Significa no cobrar su paga, arriesgarse a perder su trabajo y enfrentar grandes dificultades que podrían afectar no solo a él, sino a sus hijos pequeños.

Una huelga, una sentada, una toma del lugar de trabajo solo se materializa en torno a la lucha real, después de que se agotan las rutas más fáciles. Quizás no en etapas, pero generalmente no como una primera opción.

Y requiere una preparación y un trabajo minucioso por parte de los organizadores que constantemente hacen el trabajo de extraer lecciones y de crear conciencia, como solíamos llamarlo popularmente.

Entonces no nos debe sorprender que muchos de los trabajadores y aquellos en la comunidad, tanto jóvenes y viejos, quieran ir con lo que ya están más acostumbrados y lo que parece más fácil, y eso es votar por el cambio en las elecciones.

Es solo la necesidad lo que impulsa la lucha de clases hacia adelante.

Apoyo Crítico

Finalmente, nadie está proponiendo que los revolucionarios nos unamos al Partido Demócrata, abandonemos nuestro llamado al socialismo revolucionario o suavicemos nuestras críticas a Bernie Sanders. Todo lo contrario. Él no es un antiimperialista; ni siquiera se puede afirmar que es completamente anticapitalista. En estos temas y quizás en otros, encontraremos formas de hacer críticas claras y efectivas.

Quizás la crítica más importante de su campaña en el frente interno ha sido su incapacidad de aceptar el llamado a reparaciones para los descendientes de los esclavizados. Podemos explicar por qué apoyar las reparaciones y oponerse a la supremacía blanca fortalecerá el movimiento de la clase trabajadora y por qué es un puente necesario para construir la solidaridad.

Pero ninguna de estas críticas será efectiva o significativa al margen de la lucha en carne y hueso.

Necesitamos estar con la clase trabajadora, la cual aprenderá intentando y errando a través de la experiencia, que solo podemos ganar nuestra liberación si estamos en las calles, realizando sentadas, mediante huelgas y, en última instancia, organizando el poder de clase a escala global. Como dijo Frederick Douglass, “Si no hay lucha, no hay progreso”.

Debemos recordar que la Revolución Rusa de 1917 se basó en el llamado a la “paz, el pan y la tierra”.

Las palabras del vicepresidente Mike Pence en un mitin de campaña en Atlanta, el 11 de agosto de 2019 no deberían olvidarse. Él dijo: “El momento en que Estados Unidos se convierta en un país socialista es el momento en que Estados Unidos deja de ser Estados Unidos”.

Para la clase capitalista, realmente no importa qué tipo de socialismo se esté considerando (al menos en este momento), ya sea una versión revolucionaria o simplemente una reforma que cree que reducirá su margen de ganancias. Por supuesto, todo eso cambiaría si se enfrentaran a estas dos opciones, reforma o revolución. Es nuestro trabajo ver que la última opción esté finalmente sobre la mesa.