Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM) Resolución de Solidaridad

Las 69 organizaciones afiliadas y asociadas a la Federación Democrática Internacional de Mujeres, en América y el Caribe, conscientes de que la paz es un bien supremo y constituye un anhelo legítimo de todos los pueblos y que su preservación es un elemento imprescindible para la integración de América Latina y el Caribe, denuncian enérgicamente las violaciones de los derechos humanos de las mujeres del mundo, en particular las de América y el Caribe, conscientes de que hoy la escalada imperialista ha rebasado sus límites, asesinan, invaden, violan derechos, saquean, hacen su voluntad. El gobierno norteamericano en sus ansias de poder y de saqueo, apela a cualquier forma sucia, criminal y terrorista, para hacerse de riquezas y expandir su imperio.

Por tanto CONDENAMOS:

  • El aumento de la violencia y la criminalización de los movimientos sociales, que genera un creciente número de asesinatos de líderes y lideresas en diferentes países de la región.
  • Todas las formas de discriminación y violencia contra la mujer, la exclusión, el tráfico y trata de mujeres y niñas, la explotación sexual, la prostitución, la pornografía y las redes pedófilas en Internet que tienen un alto costo en términos de la salud integral de las mujeres afectadas.
  • Solicitamos un mayor apoyo a la protección de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y la libertad a decidir sobre su cuerpo.
  • Los feminicidios, que han crecido en los últimos años en países de América Latina y el Caribe como México, Guatemala, Chile, Costa Rica, El Salvador, Brasil y Argentina, entre otros, constituyendo una seria violación de derechos humanos bajo los tratados internacionales. Reconocer la complejidad y magnitud de éste fenómeno que adopta distintos rostros: abusos sexuales, violación e incesto, maltrato en la relación de pareja, amenazas e insultos, acoso y coerción sexual, explotación y tráfico sexual, esclavitud y violencia psicológica y económica y exigimos la acción judicial contundente contra los autores del delito de feminicidio.
  • La discriminación en el ámbito laboral, donde la brecha salarial es notable y en algunos países reciben hasta un salario 40 por ciento inferior al de un hombre por el mismo puesto de trabajo.
  • La ofensiva fundamentalista contra los derechos de los mujeres en América y el Caribe. Son ellas las más afectadas por la violación de derechos humanos.
  • El crecimiento vertiginoso de las redes de tráfico y trata de personas en Latinoamérica que explotan y cobran vidas, particularmente de jóvenes, mujeres, niñas y niños.

DEMANDAMOS:

  • La abolición de los obstáculos al acceso a los recursos y al empleo en igualdad de condiciones que propicien la autonomía económica de las mujeres.
  • La aprobación de políticas, recursos y códigos que garanticen a las mujeres una mejor representación social y mayor acceso al proceso de toma de decisiones.
  • Al imperialismo por militarizar el planeta y preocupadas por las agresiones imperialistas, y ante la evidencia de que la legislación internacional sirve a los intereses imperialistas, sostenemos que defendemos un mundo de paz y sin armas nucleares y exigimos la eliminación de todas las bases militares en el mundo.
  • Respeto al proceso de paz en Colombia, violado sistemáticamente por las autoridades gubernamentales y exigimos que cesen los asesinatos de civiles, líderes y lideresas sociales.

EXIGIMOS:

  • La inmediata liberación de Luis Ignacio Lula da Silva, además de todas y todos los revolucionarios encarcelados en cárceles del imperio.
  • Priorizar acciones continentales, para recuperar los derechos humanos de las mujeres, violados por las políticas neoliberales, maximizando la sobreexplotación en los espacios domésticos, laborales y comunitarios, poniendo en riesgo la vida y la salud física y mental.
  • La derogación de la ley Promesa y su Junta de Control Fiscal, la derogación de la Ley Jones, la descolonización e independencia para Puerto Rico, con reparaciones.

RECHAZAMOS:

  • Enérgicamente la arremetida del gobierno de los EEUU y sus fuerzas aliadas de la derecha internacional contra nuestros países, particularmente Venezuela, Nicaragua y Cuba.
  • Las decisiones de la OEA, por ser un instrumento de los Estados Unidos contra los pueblos de América y manifestamos nuestro respaldo a la proclama de paz de América Latina y el Caribe.
  • El informe emitido por Michelle Bachelet, de su visita a Venezuela por ser una evidente muestra de sumisión al imperialismo, de traición a la unidad latinoamericana y caribeña y de ofensa al pueblo y a las mujeres venezolanas.

En este contexto, desde la Oficina Regional de la FDIM para América y el Caribe, coordinada por la FMC, declaramos el apoyo incondicional al pueblo venezolano y al legítimo gobierno de Nicolás Maduro Moros, así como nuestra solidaridad con el movimiento de mujeres de Venezuela, manifestando nuestro contundente rechazo al intento imperialista de magnicidio contra el presidente, a la pretención de dar un golpe de estado fascista al gobierno bolivariano y la aplicación de un bloqueo económico que daña al pueblo y pretende derrocar la revolución bolivariana, a través de medidas coercitivas y unilaterales. Venezuela no está sola. Declaramos nuestra disposición de estar al lado de la Revolucion Bolivariana: ¡Hasta la Victoria Siempre!

Condenamos además el cruel bloqueo impuesto a Cuba por el gobierno de los Estados Unidos persistente por más de cinco décadas, recrudecido hoy con la aplicación total del Título III de la Ley Helms Burton, desconociendo la historia y la estirpe de sus hijas e hijos, de no ceder jamás a presiones del imperio, no claudicar ni renunciar  jamás a ninguno de sus principios, sino redoblar su heroica resistencia a todo tipo de agresiones y la batalla por preservar el modelo de sociedad elegido, con su trabajo creador y esfuerzo consciente.  

Reiteramos nuestra solidaridad permanente e indestructible con ambos pueblos, hijos de la estirpe de Bolívar y Martí, de Chávez y Fidel.

El imperialismo sabe que Cuba y Venezuela constituyen un ejemplo para los pueblos de la región y se empeña en destruir sus revoluciones. Por ello, exhortamos a los pueblos de América Latina y el Caribe a cumplir el compromiso de fomentar las relaciones de amistad y de cooperación entre sí y con otras naciones, independientemente de las diferencias existentes entre sus sistemas políticos, económicos y sociales o sus niveles de desarrollo; de practicar la tolerancia y convivir en paz como buenos vecinos. Hacemos un llamado a las organizaciones femeninas, las organizaciones feministas, las fuerzas progresistas y los movimientos sociales de América y el Caribe, a fortalecer la unidad, la solidaridad, establecer alianzas, comprender que sólo asumiendo la lucha por la igualdad de clases, podremos triunfar en la lucha por la igualdad de géneros y tener muy claro que tenemos un enemigo común: el imperialismo.

Federación Democrática Internacional de Mujeres
Oficina Regional
América y Caribe