
Women in Struggle/Mujeres en Lucha y Struggle-La Lucha recibieron la siguiente carta de una hermana Latine después de que los informes de abuso sexual por parte del exlíder de United Farm Workers, César Chávez, aparecieran en el New York Times y otros medios de comunicación convencionales:
Estoy de acuerdo en que tenemos que nombrar a los abusadores y violadores pero me pregunto, ¿cuál es la intención de los medios corporativos al enfocarse en esto cuando hay tantos ataques serios que peligran la existencia de la humanidad?
¿En realidad les importa proteger a las mujeres o están tratando de desacreditar todo un movimiento? ¿En realidad estarán interesados en sacar a la luz la cultura sexista, chovinista, y violadora que está tan arraigada en el capitalismo y se ve desde el pueblo más pequeño a las oficinas gubernamentales más altas? ¿Acaso esto será un llamado para que remuevan a todos los violadores, racistas y pedófilos de las posiciones de poder? ¿Esto será un intento de honrar las matriarcas y el papel de las mujeres en nuestra sociedad? ¿Invertirán dinero para que mujeres tengan acceso a educación, trabajos con salarios justos, o terminar con la masculinidad tóxica?
Me agüité al escuchar que uno de nuestros héroes organizadores no era la persona perfecta que había imaginado. Me tomó por sorpresa y tomó tiempo reconocer que esto era real. Pero luego me entró el enojo al pensar que esta información no salió a la luz antes y que otra vez las personas más conectadas a los principios matriarcos son las más afectadas. También enojo a la realidad que los más vulnerables de esta sociedad son tratados peor que animales y los Murdochs, Bezos, y Sulzbergers del mundo esperan que esto sirva como un último golpe al movimiento.
La verdad es que sí, nuestros espacios en el movimiento no son exentos a la cultura tóxica del capitalismo — después de todo vivimos en el Vientre de la Bestia. Aun con nuestros esfuerzos para crear espacios socialistas donde las mujeres en realidad tienen el derecho de hacer decisiones sobre su cuerpo, escoger su pareja, cómo se visten y si quieren ser madres, el patriarcado se mete en nuestros espacios.
Esto es un recordatorio que mientras el patriarcado sea lo normal, nosotros que practicamos el matriarcado no estaremos a salvo — y el capitalismo es el sistema más patriarcal que nunca. Un sistema que explota no solo a mujeres pero a cualquier humano lo suficientemente capaz de trabajar. Como dice bell hooks:
“El movimiento feminista para terminar con la opresión en contra de las mujeres solo ganará cuando se dedica también a la revolución y al establecimiento de un nuevo orden social.”
No ganaremos sanarnos del daño del patriarcado hasta que el capitalismo caiga completamente. Mientras tanto, seguiremos en la lucha para dar luz a espacios comunitarios que se organizan con principios del matriarcado y así ayudando nuestra transición al socialismo.
Para una mayor apreciación de la carta de Aquino, se incluye la siguiente breve explicación de términos clave.
Matriarcado, Matrilineal: Sociedades comunales anteriores donde la ascendencia se trazaba a través de la familia de la madre. La riqueza producida — vivienda y sustento — se compartía para la supervivencia de todos.
Patriarcado, Patrilineal: Sociedades formadas generalmente después del desarrollo de la agricultura. La riqueza social y los recursos se convirtieron en propiedad privada. La ascendencia se trazaba a través de la familia del padre con riqueza y propiedades heredadas. El surgimiento del patriarcado introdujo la estratificación de la sociedad en clases.
Socialismo: Una sociedad cuya economía es controlada y organizada por la clase trabajadora para el bien común.
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